2016 Año de chicas duras y novelas cortas

Llega el final del año y, como ya no me quedan cabras estrábicas que sacrificar en el altar de los dioses, toca hacer balance de 2016 como año literario. La primera conclusión a la que he llegado es que este año no me puedo quejar. La segunda es que mayoritariamente he publicado relatos largos o novelas cortas; formatos que adoro como autora, pero a los que no es siempre fácil encontrar acomodo. La tercera conclusión es que todas las historias contaban con protagonismo femenino (a veces doble) o con una mujer llevando el peso de la acción dentro de un reparto más coral. 

Pormenorizando un poco, las dianas logradas por mi Schofield, han sido: 

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Comando Gabek: La venganza del general Grok

Grok

Las integrantes del Comando Gabek no conocen el descanso. Tras derrotar al rey Zilla y sus temibles gorilas ninja, tendrán que enfrentarse al temible general Grok. Este es un simio gigantesco, superinteligente y un tanto megalómano, que tiene muchas ganas de sorberles el tuétano a nuestras chicas. 

Para saber más, podéis leer La venganza del general Grok, una historia escrita por Raúl Montesdeoca, inspirador de la primera aventura del comando. 

Lo tenéis gratis a golpe de clic. 

Y si aún no habéis leído la primera historia del comando Gabek. la podéis descargar pulsando aquí . *Nota. Si ya la tenéis, esta es una versión revisada con algunas erratas menores corregidas. 

 

 

 

 

 

 

Reseña: 36

36Portada36

Autora: Nieves Delgado

Editorial: Cerbero, colección Wyser nº 6

Disponible en formato papel y digital. 

http://www.editorialcerbero.com/

Hacía tiempo que no daba tantas vueltas a la hora de buscar el enfoque de una reseña. Pero esta 36 que nos brindan Nieves Delgado y la Editorial Cerbero parece contagiarse de la personalidad de las Inteligencias Artificiales que sirven de eje a la trama, convirtiéndola en una novela complicada de reseñar si uno desea desvelar la menor cantidad posible de detalles.

Lo primero que he de señalar, es que he disfrutado con la lectura de esta historia. Me ha enganchado, me ha fascinando y me ha dejado cargada de preguntas (las que la propia autora plantea a lo largo del desarrollo), además de con ganas de hacer una relectura en algún momento. 36 es una novela que invita a la reflexión, y lo hace mediante una perspectiva de las IA que a mí me ha resultado novedosa y, ante todo, plausible.

La autora huye de los dos escenarios más habituales a la hora de plantearnos un futuro donde robots o IAs son algo más o menos cotidiano; es decir por un lado la “rebelión de las máquinas” y por otro el futuro idílico donde nos tumbamos a la bartola mientras ellos nos hacen el trabajo. Aquí las IA son, ante todo, algo diferente, ajeno a nosotros, pese a que se las inserte en cuerpos antropomorfos, o se les dé la posibilidad de escoger su identidad sexual al llegar a la “edad adulta”. Envejecen, a su modo, maduran y nacen cargadas de conocimientos, pero con la mentalidad de un niño, y necesitados de entrenar las capacidades psicomotrices. Para sus propios creadores, son fuente de tanta fascinación como de dudas. Cada nacimiento de una IA parece abrir nuevas incógnitas, traer alguna sorpresa, especialmente 36, la que da nombre la historia. Esta, mostrará un interés especial por los humanos, lo que la llevará a convertirse en una de las IAs más famosas, con la consiguiente presión mediática que esto implica.

Paralelamente a las cuestiones se plantean sobre la propia figura de las Inteligencias Artificiales y su identidad, la novela nos muestra la repercusión que estas tienen en la sociedad. La curiosidad, el rechazo o la incomprensión, tanto hacia las propias IA como al hecho de por qué se sigue investigando sobre estas cuando la mayoría de ellas se dedican a vivir una vida apática con trabajos poco cualificados.

En lo que se refiere a los personajes, 36 es un personaje sólido, coherente con su propia naturaleza de Inteligencia Artificial y su propia rareza. Fascina y logra despertar empatía. Los personajes humanos importantes tienen un peso más secundario,  por tanto se definen con menos pinceladas, pero no por ello quedan desdibujados. Además, aguantan bien el envite cuando interactúan con 36. 

En el aspecto formal, la narración es ágil, basada en una prosa sencilla, que no simple, acorde con una historia donde lo importante es qué se cuenta, y las reflexiones que esto nos suscita, y no el exhibicionismo formal. No obstante, tampoco elude cierta experimentación en el último tercio de la historia, donde deja a un lado el narrador tradicional para centrarse en una serie de conversaciones de chat. Si bien en un principio esto puede resultar chocante, personalmente me parece un acierto esta elección. Las charlas nos ofrecen una disección de la sociedad y sus opiniones más contundente y clara que la otorgada por una descripción de los hechos más clásica. De paso, nos sirve de reflejo de muchas de las actitudes de nuestra propia sociedad.

El tempo narrativo está bien llevado. Se nota que estamos ante una novela corta concebida como tal y no ante un relato alargado de forma forzada o un esbozo de novela comprimido. El broche final resulta perfecto, y te deja con la sensación de que la historia no podría haber concluido de otro modo.

En resumen. Una notable novela corta que, al centrarse más en los componentes sociológicos de la trama, resulta asequible para lectores ajenos a la ciencia ficción más dura. Es la primera novela de la Editorial Cerbero que leo, pero si el nivel se mantiene, alguna más caerá, dentro de lo que me permita mi magro presupuesto.

Lecturas para playa, casa y monte

No soy muy amiga de los listados, pero hoy me apetece realizar algunas recomendaciones de lecturas, válidas para verano, primavera, otoño e invierno (o el “veroño” de por aquí). No es un listado exhaustivo, ni son todo novedades, pero sí una muestra de libros con los que he disfrutado en los últimos tiempos. 

Piensa en otra cosa 

Ángeles Mora (textos) y Mariví Troy (ilustraciones) 

PiensaportadaPiensa en otra cosa es un álbum fosco para adultos, que nos llega de la mano de El Libro Feroz, y se articula en torno a 22 microrrelatos que centrados en los miedos infantiles.  Esta obra, además de ser una delicia para todos los sentidos, resulta ideal para una lectura conjunta en torno al fuego (alguien recitando, otros escuchando), o en un salón en relativa penumbra, tal vez en una casita rural… Así también desearéis pensar en otra cosa. 

En septiembre tendréis una reseña más amplia en El vals de la araña. 

Every heart a doorway 

Seanan McGuire

EveryPortada¿Se puede ofrecer algo diferente usando como base los cuentos populares, lo legendario o los clásicos de terror? La respuesta es sí, y queda plasmada en esta obra, primera de una serie de  novelas cortas autoconclusivas, aunque interrelacionadas. 

Oscura, y fascinante, ha ganado el Nébula 2016 y el Locus 2017 en su categoría, y es finalista a los premios Hugo y Word Fantasy, aún no fallados.  De momento solo está editada en inglés, pero Alianza nos la traerá en la primavera de 2018, gracias a su sello Runas. 

Podéis leer una reseña más amplia en El vals de la araña. 

Ideal si tenéis ganas de practicar el inglés durante el veranillo. 

Trilogía de Ana Martí 

Rosa Ribas y Sabine Hofmann

PortadaTrilogiaLas autoras nos ofrecen una trilogía de novelas autoconclusivas (aunque merece la pena leerse las tres siguiendo el orden de publicación), ambientadas en la España de los años 50. La primera y la tercera ambientadas en Barcelona, la segunda en la zona del Maestrazgo. 

Novela negra con un toque diferente, atmósferas muy bien trabajadas (la segunda. El gran frío, tiene un aire al mejor cine de terror rural), personajes bien perfilados, entre los que me permito destacar el de Beatriz, la prima de la protagonista. Ana Martí tiene la virtud de ser un personaje creíble, al que vemos crecer de una novela a otra, tanto en lo personal como en lo profesional.  

Los tres libros por orden son: Don de lenguas,  El gran frío, Azul Marino. Siruela ha sacado, además, un volumen recopilatorio con las tres novelas. 

Recomendable para amantes de la novela negra o quienes quieran romper con el prejuicio de que cualquier obra ambientada en la posguerra española es siempre “más de lo mismo”. 

Horizonte Rojo

Rocío Vega 

horizonte_rojo_1_4784_Kle0jZwwSpace ópera que nos llega de la mano de Café con leche, una de esas editoriales pequeñas a las que les gusta currarse las cosas. Publican novela y novela corta,  tanto en digital como en papel. Su catálogo se caracteriza por la presencia de personajes no heteronormativos, protagonismo de personajes femeninos o la mezcla de género erótico y fantástico. 

Horizonte rojo, serial que lleva ahora mismo 5 entregas publicadas en digital y una en papel (recopilando las tres primeras entregas), es un buen ejemplo de esta apuesta.  De momento me he leído la primera, pero no descarto seguir con la serie a ir reseñando en el blog. 

Space ópera ligera, de lectura ágil con buenos momentos de acción, sin dejar a un lado el erotismo. Teje un universo interesante, del que me habría gustado conocer más detalles, sobre todo de algunas razas  alienígenas, aunque entiendo que las limitaciones de longitud obligan a dar las pinceladas justas en este aspecto. Buenos personajes, entre los que cabe destacar a una protagonista que no sabes si estrangular o invitarla a un trago. 

Buena lectura para acompañar con una cerveza o lo que os apetezca. 

Cuentos de Fantasmas 

Edith Wharton 

FantasmasPortadaEl verano es un momento tan bueno como otro para revisar “los clásicos”.  Wharton desarrolló su faceta más conocida como novelista, e incluso ganó  un Pulitzer en 1921 por La edad de la inocencia. No obstante, también cultivó el relato de fantasmas.  Sus historias juegan muchas veces con la ambigüedad y no siempre dejan atados todos los cabos; el espectro puede ser a veces la proyección del alma de un personaje o tomar la forma más insospechada.  Todo esto, mezclado con la visión irónica de la autora de la sociedad neoyorkina de la época o su reflejo de los matrimonios opresivos y tóxicos, crea un conjunto de historias con voz propia. 

Merece la pena destacar joyas como: Después, El triunfo de la noche, Un grano de granada o El día de difuntos. 

Ideal para una noche de lectura en solitario o para arrebujarse en el sofá de una biblioteca vetusta. El triunfo de la noche resulta perfecto para contrarrestar olas de calor 

 

Y , aprovechando que el Piles pasa por Gijón, recomiendo también un par de cosas mías.

El juego de Lax

el_juego_de_lax_5915_fdnju3u3Todavía está disponible en tomo único en la web de Ronin Literario. Ciencia ficción cercana a la space ópera.

Lhera Dao, una mercenaria con dones muy especiales,  es contratada para encauzar a Lax, una IA  rebelde que está causando problemas en Booklive, un entorno de realidad virtual que permite vivir el libro que uno escoja. 

Ambos establecerán un duelo dentro del propio entorno virtual del que puede depender no solo la vida de Lhera, sino el destino de toda Estación Ensueño. 

Instinto Animal

Instinto

Una de las antologías más sólidas en que he participado, tal vez por que acota por tema (licantropía y otras conversiones animales desde la perspectiva de una protagonista femenina) y no tanto por género.

 

Hazte con Los gorilas ninja del rey Zilla (Comando Gabek I)

comando JUNGLEYa podéis descargar la primera aventura del Comando Gabek, el mejor equipo de animadoras al servicio de la Agencia de Control de Mutantes. 

En esta primera historia, estas peculiares guerrilleras deberán rescatar a los doctores Nelson y Margarita Soares de las garras del temido rey Zilla. Este es un tirano manipulador que tiene a su servicio un ejército de gorilas ninja y aún guarda otros secretos en su arsenal. 

La misión es casi un suicidio, pero la Capitana Golden Fists,  Artemis, Beretta, Eagle y Kama nunca se han caracterizado por ser pusilánimes. Si por algo se define su grupo, además de por la variedad, es por la valentía de todas sus integrantes. 

Hoy lo comprobarán el rey Zilla y sus secuaces. Otro día les tocará a otros villanos. 

Podéis descargar la novellette de manera gratuita en el siguiente enlace 

*Nota. Nueva versión de la novellette revisada a 10 de agosto de 2017. 

Presentando al Comando Gabek

Me gustan los retos literarios. Eso es algo que he dejado claro en más de una ocasión. Tampoco es ajeno a muchos de mis conocidos dentro del ámbito literario que, a veces, mi musa se fuma ficus en mal estado y me obliga a escribir verdaderas locuras, fumadas las llamo.  A veces la cosa se queda simplemente en una historia loca, de mejor o peor calidad, que me ayuda a descongestionar entre proyectos más absorbentes. Otras se acaba convirtiendo en algo más, la base para un proyecto más ambicioso o alguna de mis “series” de historias. Eso me sucedió en su día con Liz O´Hara, surgida en un relato de terror semiparódico, y eso me ha pasado hace pocos días.  

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Esperando para perpetrar una locura

Fue cuando acepté el reto, en parte autoimpuesto, de escribir una locura que enfrentase a unos malvados simios ninja con animadoras justicieras. Me lancé a escribir, sin mapa y armada con una brújula de los chinos. Y la cosa fue adquiriendo más personalidad de la que esperaba, aunque fuese tomando la premisa de un modo un tanto peculiar.  Los simios se convirtieron en humanos mutantes dentro de un escenario de ciencia ficción. Y las animadoras… Las animadoras pasaron a convertirse en avezadas guerrilleras, aunque continuasen siendo animadoras. 

Sirva de muestra en inicio de la historia. 

¿Salvar a la animadora? ¿Qué puta mierda es esa? Son las animadoras quienes salvan el mundo. Así ha sido desde que, durante la final de la NBA de 2020, las animadoras de los Celtics lograron aquello que había resultado imposible para empleados de seguridad o los propios jugadores: destruir a la horda de mutantes caníbales que había invadido la cancha. Ese día inspiraron a mujeres de medio mundo a tomar las armas contra los engendros. Poco tiempo después, nacieron oficialmente los comandos de animadoras.

Ya no vestían faldas, se entrenaban en el manejo de toda suerte de armas y el combate cuerpo a cuerpo, y dejaban los pompones para las celebraciones íntimas. Eso quienes los usaban. Pero continuaban alzando orgullosas el estandarte de animadoras, pues sus gestas animaban a otros a seguir luchando. ACM, OTAN, Interpol, ejércitos, policía… Todos tenían algún comando más o menos regular de animadoras colaborando con ellos.

A la hora de diseñar a las integrantes de este, mi propia inercia me llevó a jugar con unos tópicos y evitar otros. También a jugar con la diversidad, que, como ya comenté en un artículo para El vals de la araña, ya es un rasgo ineludible en la mayor parte de lo que escribo. Así surgió un comando de carácter internacional, que es también mi primer equipo “guerrero” cien por cien femenino. Y es un equipo que ha venido para quedarse, al menos mientras siga teniendo ideas para escribir locas aventuras palomiteras protagonizadas por ellas. 

Las integrantes de este comando desconocedor de la palabra miedo son: 

La Capitana Golden Fists 

Su nombre real es Greta Willer. Es alsaciana y debe su alias a las dos prótesis biónicas que tiene por manos desde que perdiera estas a los dieciséis años, al enfrentarse a un can mutante. Su valor llamó la atención de sus futuros jefes que, además de proporcionarle sus nuevas manos, le brindaron  un nuevo objetivo en la vida. Luchar contra amenazas a las que otros no pueden o no se atreven a enfrentarse. 

De todas las integrantes del equipo, es quizá la que tiene un aspecto físico más acorde con el concepto clásico de animadora, manos de oro aparte, y algún villano lo ha usado para provocarla. Sin embargo, ella no se deja manipular. Si ha llegado al grado de capitana, es por saber conservar la calma en los momentos tensos y no perder nunca la frialdad. Aunque en los últimos tiempos tiene un reto complicado por delante, al haberse liado con Artemis, una de sus compañeras de comando. 

Artemis 

Su nombre real es Arianne Pelletier, y es una francesa de origen antillano.  Antes de unirse a lo que sería el comando Gabek era sargento del Servicio de Control de Mutantes Francés. Es una tiradora de élite y suele ejercer de copiloto y artillera del Corvus, la nave del grupo. 

Como gilipuertas los sigue habiendo pasen los años que pasen, ha tenido que aguantar bastante mierda racista, al ser negra, por parte de imbéciles y envidiosos de las gestas de las Gabek. Su relación con la capitana parece haber dulcificado un carácter bastante seco. 

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Beretta

Su nombre real es Jane Cole y antaño era ayudante del sheriff en un pueblo de Arizona. Se ganó las cicatrices que deforman su mejilla izquierda y la atención de su capitana cuando se enfrentó a una manada de mutantes caníbales en solitario para rescatar a un crío secuestrado de una granja. 

Tiene una puntería letal con las pistolas. Suele llevar cuatro automáticas encima, aunque sea muy hábil dosificando la munición.  Es la loca del grupo, hasta el punto de resultar irritante en ocasiones, pero también antepondría siempre el pellejo de sus compañeras al propio. Para ella, son una familia que acepta con naturalidad su condición de asexual. Despellejaría con un cuchillo oxidado a cualquiera que hiciese daño a Sonya, su yegua. 

Eagle 

Su nombre real es Elisabeth Dezba Lapahie. Hasta que si vieja amiga Jane la convenció de hacerse animadora, disfrutaba de una cómoda vida de abogada en Denver y representante legal de su tribu. Su decisión no gustó demasiado ni a su padre, ni a los miembros del Consejo de Ancianos, pues este le había ayudado a financiar sus estudios universitarios. Ella bromea a veces diciendo que su destino estaba escrito en su nombre navajo “Dezba”, que puede traducirse por “Guerra”. 

Es la piloto del Corvus, antes ya era una hábil piloto de avionetas, y puede dominar casi cualquier cosa que vuele. Aunque prefiere huir de los tópicos, y maneja bien las armas de fuego, las circustancias, y las necesidades del comando, la han hecho convertirse en arquera experta. Usa flechas trucadas. Muchas veces explosivas. 

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La Katana de los Outsiders clásicos fue una de mis inspiraciones a la hora de crear el personaje de Kama (Riko Sato) 

Kama 

Su nombre real es Riko Sato y es la más veterana del comando. De hecho, ha cumplido ya los cuarenta y tiene un hijo preadolescente. Era médico e instructora al servicio de la ACM, pero la Capitana Golden Fists, que la había tenido de maestra, exigió tenerla en a su lado cuando formó su propio comando. 

Sus habilidades médicas han sido claves en más de una misión. En lo referente a la lucha, es una artista marcial experta y domina sobre todo dos armas poco comunes. Los Kama de los que toma su alias, una suerte de hoces de guerra que suelen usar los expertos en kárate, y los tessen, abanicos de guerra, antaño hechos de hierro (los suyos son de una aleación especial), que lo mismo pueden ser usados como “escudo” que para cortarle la yugular a un enemigo. 

 

Y hasta aquí llega la presentación de estas animadoras que visten uniforme de combate. 

Las iniciales de las cinco luchadoras componen el nombre de su comando. No se mataron a la hora de bautizarlo.  Son un grupo heterogéneo, al que muchos auguraban un corto futuro, pero su fuerza como equipo nace, entre otras cosas, de esa variedad de personalidades y dones. 

En esta primera aventura deberán enfrentarse a los gorilas ninja del rey Zilla, en una historia que espero subir en breve en el blog para su descarga gratuita. Confío en poder ofrecer también nuevas historias de este grupo.  De momento, hay una en el horno de la mano de mi colega, e inspirador de esta locura, Raúl Montesdeoca. 

Resucitando Princesas

Una de las cosas más jodidas que le pueden pasar a un escritor, además de los rechazos, es lograr publicar y que, al poco,  tu editorial se vaya a pique por una gestión nefasta de sus responsables. Ya no es solo que tal vez pierdas de cobrar las regalías generadas, o toque cobrarlas en libros, sientas el fracaso en parte como tuyo o sumes otra decepción destinada a socavar un poco más tu ánimo de escritor. El problema es que ese libro puede considerarse muerto, ha perdido su carácter inédito y,  en general, será muy complicado que alguien decida arriesgarse con él, sobre todo si eres un pez pequeño dentro de la pecera literaria. 

Princesas

Cuando quebró la editorial Libralia no solo se vio afectado mi Erradicador de Pecados , también quedó en el limbo una antología a la que guardo mucho cariño: Hasta siempre, princesas.  Además de permitirme compartir páginas con puñado de buenos colegas, allí me crucé por primera vez con cierta diosa con pintas de macarra, muy aficionada a las manzanas doradas. Y, por tanto, puede decirse que indirectamente allí nació Olimpo Renacido, una de mis series para Action Tales. 

Como no estábamos dispuestos a permitir que nuestras “princesas” acabaran en el olvido, ahora os las ofrecemos en versión digital, a través de Lektu, en la modalidad de pago social.  O lo que es lo mismo, gratis a cambio de un mensaje de Facebook o Twitter. 

Os la podéis pillar en el siguiente enlace. 

Y, si estáis dudando, os dejo por aquí el listado de relatos y autores. Sí, es uno de esos raros casos en que somos más autoras que autores. 

  1. «La venganza eterna» – Ángeles Mora
  2. «La mujer con alma de cuervo» – Rebeca Gonzalo
  3. «La reina de la tierra» – Anna Morgana Alabau
  4. «La portadora del Mal» – Manel Güell
  5. «Las dos muertes de la espía» – Cristobal Sánchez Morales
  6. «El celo trastornado» – Gervasio López
  7. «La señora de las manzanas» – Ana Morán
  8. «La elegida de Amón» – Beatriz T. Sánchez
  9. «La vieja Pata de Hueso» – Juan Ángel Laguna Edroso
  10. «La prueba de la serpiente» – Elena Montagud
  11. «El corazón solitario» – David Gómez Hidalgo
  12. «La voz del viejo Missisipi» – Luisa Fernández
  13. «La concubina imperial» – LG Morgan
  14. «Los ojos de piedra» – José Luis Cantos
  15. «La Francia de los cinco años» – Pedro Moscatel

 

Microrrelato: Control Aleatorio

Moon

Me adentro en un cuarto de control del servicio Aduanas Interestelares maldiciendo mi suerte y los controles aleatorios. No llevo armas, pero deseaba hacer una entrada discreta en Lustia, y eso resultará imposible si descubren la marca. ¿Pueden ordenar que me despelote si no hay sospechas de actividad delictiva? No logro recordarlo.

Un discreto carraspeo me devuelve al recinto de paredes plateadas. Un oficial de piel dorada me mira impaciente, tras la mesa donde descansan mis maletas.

—Tome asiento por favor, señorita Adams. Intentaremos que el examen sea lo más breve posible.

La voz es tan ambigua como su físico; el tono, áspero. Debe de tomarme por otra puritana de Hawthorne. Si pudiese ver bajo mi traje…

«Serénate, Hazel Adams. No deseas que vean la «A» de alienófila».

Solo mis chalados compatriotas consideran punible —como simple falta moral, gracias al Convenio Interplanetario— procrear con humanoides de otra especie; sin embargo, no es menester colgarse ya en la aduana el cartel de «me follo alienígenas». No son famosas ni nada las cabinas de aclimatación cultural de Lustia.

Mejor me siento y no miro demasiado al doradito. Es andrógino, como toda su gente, pero tiene un morbo especial. Esas facciones aristocráticas, esos ojos como amatistas, los cabellos oro, recogidos en esa coletita Esos labios, nacidos para besar. ¿Hace calor aquí o soy yo?

¿Ha venido a Lustia por placer? —me sobresalta.

Trabajo —carraspeo—. Me incorporo dentro de tres semanas al departamento de Arquitectura de la Universidad Global.

El oficial se limita a mirarme con ironía. Menos mal que ya ha visto los papeles. Aunque, su gesto de mofa… Definitivamente, aquí hace cada vez más calor. Me bajaría un poco la cremallera del mono, pero equivaldría a gritar: «Métemela hasta al fondo». O lo que le plazca; los dorados son cambiaformas hermafroditas, lo mismo dan que reciben o si son creativos… Mejor pienso en otra cosa. ¿Qué tal las maletas? Unos dedos largos, bien torneados, amontonan mis pertenencias sobre la mesa. ¡Ay! ¡Quién fuera esas botas!

«Hazel…»

—Señorita…

Ahora es cuando me ordena quitarme el mono. Armas, encontrará; dos cañones láser, marca Follaalienígenas.

—¿Se encuentra bien?, parece sofocada —pregunta, sin detener el registro.

—Será el cansancio. El viaje desde Hawthorne ha durado un mes…

¿Qué…? —le oigo murmurar, antes de convertirme en estatua carmesí.

No será preciso desnudarse. ¡Los malditos libros que compré en la nave! Lectura ligera para amenizar el viaje… y mandar a la mierda la discreción.

Cuando el aduanero termina de extraer un ejemplar de Cambiaformas y humanas, 100 nuevas posturas, me premia con una sonrisa lasciva. Sus ojos no se apartan de mi pecho. El mono sigue ocultando el tatuaje, pero no logra contener la locuacidad de unos pezones entusiastas.

—Creo… Creo que convendría continuar el control en una cabina de aclimatación —me sugiere.

Tres semanas libres. Y la Universidad agradecerá que esté familiarizada con la idiosincrasia local.

—Acepto, oficial —claudico aún ruborizada—. Durante todo el tiempo que sea necesario.

Y en todas las posiciones posibles.

Reseña. Entre dos aguas

Título: Entre dos aguas

Autora: Rosa Ribas

Editorial: Ediciones Urano

Número de páginas: 414

AguasPortada

No soy lectora de pegarme grandes atracones de páginas incluso cuando un libro me gusta. Sin embargo, la novela que hoy nos ocupa me ha durado exactamente dos días. Los culpables son una narración que engancha, pese a su tono calmo; unos personajes bien trabajados con los que es fácil conectar y preocuparse por su destino y una ambientación excelente, tanto en el aspecto humano como a la hora de aprovechar Francfort como escenario.

Ahora bien, si buscáis una historia donde prime la acción, casos enrevesados o grandes conspiraciones, quizá esta no sea la novela más adecuada para vosotros. Aquí, la comisaria Cornelia Weber-Tejedor se enfrenta junto a su compañero a dos casos de diferente pelaje, pero que comparten un elemento común: su “normalidad”. Son el tipo de sucesos que, con sus variaciones, podrían ocurrir en la misma ciudad donde vivimos. El primero, y eje de la novela, es el asesinato de un empresario hostelero, miembro de la colonia española en la ciudad. El segundo es una desaparición que los agentes deberán investigar de forma clandestina a instancias de su superior.

Los pilares de la novela son por tanto otros. Uno es el retrato de cómo el primero de los crímenes va afectando a los familiares del asesinado. Otro es el reflejo de la vida de los propios agentes involucrados en su investigación; los problemas familiares de Cornelia, su leve hipocóndria; la extraña actitud de su compañero, y las dudas que esta siembra en la comisaria… Personajes muy humanos con problemas cotidianos que pueden afectar, o no, a su trabajo. No obstante, los puntos fuertes de la historia son los retratos que la autora hace de Francfort y sus claroscuros y de la colonia española en la ciudad, además del efecto que el asesinato crea en ella. Informaciones obtenidas a cuentagotas, viejas tensiones que reaparecen o incertidumbres no desveladas, que afectan incluso a la madre de la propia comisaria… todo crea un ambiente creíble, muy vívido, que atrapa al lector deseoso de ir desvelando los misterios ocultos en esa comunidad, cerrada para algunas cosas, pese al tiempo que sus integrantes llevan instalados (que no necesariamente integrados), en Alemania.

En conjunto, la novela va ganando con el paso de los capítulos, tanto en el aspecto formal, como en la propia evolución de la historia. El inicio quizá pueda trabarse un poco debido a la necesidad de familiarizarse con personajes, misterio y escenario, además alguna cuestión de estilo que ralentiza un poco el ritmo de la prosa. No obstante, la narración no tarda cobrar brío y atrapar al lector. Por otra parte, me ha parecido todo un acierto la forma en que la autora nos da a conocer a sus personajes protagonistas, cerrando un caso previo, usando las pinceladas adecuadas para presentarlos, tanto en lo físico como lo jerárquico, e ir definiendo sus personalidades y los problemas que acarrean.

En resumen. Entre dos aguas es una novela con la que he disfrutado y me ha dejado con ganas de seguir leyendo más obras de Rosa Ribas, tanto protagonizadas por la comisaria Weber-Tejedor como por otros personajes.

Relato Gratuito: El último mutis

UltimoPortada

Buenos días. Hoy vuelvo a recuperar una histora que estaba navegando en el limbo, para ofrecerla en descarga gratuita en formato epub. Se trata de “El último mutis”, un relato protagonizado por Arcángel (o más bien por su alter ego en la vida civil, Joan Wang). Es una historia con aroma a pulp clásico y toques negros, dónde la protagonista se deberá enfrentar a un dilema.

¿Cómo actuar cuando sospecha que puede estar en peligro la vida de la mujer a quien ama y ella no dispone ni del disfraz que usa en su labor como vigilante ni de sus armas? 

La respuesta, está a un golpe de clic, entre las páginas virtuales del relato. Pero si os apetece saber algo más de Arcángel antes de leer la historia, podéis continuar leyendo esta entrada. 

DESCARGAR RELATO GRATIS

 

¿Quién es Arcángel?

  • Arcángel es Joan Wang, una joven criada para ser una guerrera implacable y una asesina sin escrúpulos al servicio de su padre. Creció en un lugar llamado Zaresh, antigua cuna de guerreros honorables que poco a poco se fue corrompiendo. 
  • Durante años tres máximas guiaron su vida. Máxima obediencia a su amo, no dejarse gobernar por los sentimientos, servir a su señor y a su pueblo con todas sus armas. 
  • Pero Joan desarrolló su propio albedrío y con el tiempo sus propios principios. Eso la llevó al exilio a Nueva York, a ser repudiada por su padre y, con el tiempo, a convertirse en Arcángel, la guardiana de la ciudad. 
  • Pese a haberse consagrando al Bien, Joan vive con miedo a volver a convertirse en una asesina sin escrúpulos.  Por eso tiene una fuerte dependencia emocional de Emily, su pareja. Además de ser una aliada y colaboradora con múltiples talentos, para Joan, Emily es su ancla con la humanidad. 
  • Como Arcángel es una guerra con múltiples recursos, pues al entrenamiento de Zaresh, que le permitió dominar el combate cuerpo a cuerpo o las armas blancas, añadió el manejo de armas de fuego gracias a Emily. No obstante, su complexión la limita a veces a la hora de usar herramientas pesadas. 

Y… Arcángel aún es más que esto, pero creo que para familiarizarse con el personaje vale con estas notas. 

Disfrutad de la lectura, si os decidís a haceros con el relato y os recuerdo que hay más material a coste cero en la sección de descargas gratuitas del blog. 

 

Confesiones de una tricotadora de historias

 

Escritor brújula contra escritor mapa; jardinero literario frente a arquitecto; híbridos… Confieso que, pese a que esas etiquetas diferencian de un modo gráfico al autor poco amante de la planificación frente a quien necesita tenerlo todo armado, me encuentro más cómoda definiéndome como “tejedora sin patrón”.  Será que lo mío es tejer y no escarbar la tierra. 

madeja y ganchillos

Cuando haces punto, seguir los patrones al pie de la letra puede derivar en que tu chaqueta tenga una sisa que no le valdría a una Barbie o te lleguen los bolsillos a la altura de la teta. Incluso si no hay fallos y trabajas con un material similar al del esquema,  puedes necesitar o desear realizar cambios sobre el esquema prefijado. El patrón acaba siendo una orientación difusa o acabas tejiendo sin usar ninguno.

Ahora bien, prescindir de patrón no implica improvisar sin sentido. Hay que tomar medidas, hacer muestras, calcular los puntos que se necesitan… controlar que la cosa va como tiene que ir y, si no, deshacer y corregir lo que esté mal. 

Con la escritura pasa lo mismo. Prescindir de  la planificación no implica teclear a lo loco o carecer de método de trabajo. Cada autor tendrá el suyo y que a uno le funcione no tiene por qué implicar que sea bueno para otros. En ocasiones, realizo esquemas muy básicos que me ayudan a centrarme, pero que rara vez sigo como guía a medida que la historia adquiere vida propia. Cuando he intentando realizar una planificación más estricta, los relatos se han quedado sin escribir. No valgo para arquitecto literario, sin embargo, soy capaz de terminar novelas y de crear universos conjuntos para mis historias con buenos resultados. Cómo lo hago, pues siguiendo alguna de las pautas que enuncio a continuación:

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Horarios. Esto es más para crear método de escritura que para controlar que la historia no se te desmadre, pero es un punto importante para mí. Hay quien recomienda tener horarios o tiempos fijos de escritura; yo necesito flexibilidad. Tengo problemas de alergias, sobre todo en primavera, y de insomnio, así que, en la medida que puedo, ajusto los periodos de escritura a los momentos del día en que estoy menos espesa.

Evitar reescrituras durante el proceso de creación del primer borrador. Es mejor no dar para atrás y ponerse a reescribir, porque lo único que se logra es no avanzar. Hay que tener claro que el primer borrador es una base sobre la que seguir trabajando, no el resultado final e inamovible. Puedo hacer alguna excepción cuando por alguna razón (disponibilidad de tiempo o espesor mental), no tengo un buen día para escribir. En esos casos, aprovecho para hacer modificaciones que ya tengo claras y rentabilizo el día.

Escribir, escribir, escribir. Aunque la escena sea mala, aunque sepa que tocará modificarla, hay momentos donde lo primordial es avanzar, porque mientras avance tendré algo sobre lo que trabajar. A veces tengo que obligarme a hacerlo o recurrir a una “ayuda” externa como poner música o recurrir a un procesador tipo Focus Writer, pero logro solventar el atasco. En este punto también es importante otra cosa: no tener miedo a meter una incongruencia o una patada a la continuidad. Viajamos sin mapa y estamos en el primer borrador, si un personaje no es como pensábamos o la historia nos pide tirar por un cauce distinto al que habíamos planeado, este es el momento de cambiarlo. Insistir en un camino que no es el natural puede ser el mejor modo de acabar perdido o con una trama que no funciona. Lo importantes será arreglar luego lo previo.

Notas. El anterior punto me lleva a este. Si la historia va adquiriendo vida propia y no conviene perder el tiempo con reescrituras… ¿qué se puede hacer para que no nos quede incongruente? La respuesta es sencilla. Notas. Y aquí podemos hablar de varios tipos.

  1. Notas para la revisión: Los procesadores de textos tienen funciones muy cómodas para dejarte comentarios sobre el propio documento. También puedes dejar notas entre paréntesis, cambiar colores de letra, meter subrayados. O incluso tomar notas en un documento aparte. Todo es ver qué resulta más cómodo. Lo importante es dejar instrucciones para cuando toque reescribir.
  2. Esbozos, tormentas de ideas: A medida que voy teniendo clara la historia y cómo avanza, me voy dejando notas, bien al final del documento o en un folio, sobre capítulos futuros, el final. No siempre acabo siguiendo lo marcado en ellas, pero ayudan a avanzar a mejor ritmo y a hacerse una idea de cuánto queda para el final.
  3. Glosarios: Tengo buena memoria, pero a veces me cuesta recordar nombres “raros” o ciertos detalles sobre los personajes o cronologías. Una vez tengo centrada la historia creo a veces un excell donde anoto personajes importantes, detalles sobre los mismos, cronología de ciertos hechos. Esto también me sirve para ajustar bien los tempos narrativos.

Cortar a tiempo.  A no ser que uno trabaje con cuotas fijas de palabras (cosa que nunca hago), es complicado decidir cuándo dejar de teclear, si lo planteamos pensando en cómo nos resultará más cómodo iniciar la siguiente jornada. No tengo una norma fija; a veces necesito dejar terminado un capítulo o escena y otras no me importa dejarla a medias, sobre todo si son momentos de transición. En cambio,  cuando se acerca una escena con un nivel alto de intensidad o de acción, necesito cortar en un punto que me deje al día siguiente un margen de “calentamiento” antes de lanzarme a ella. 

Perder el miedo a reescribir y revisar. Muchos odian esta parte del proceso de escritura. Yo reconozco que me lo paso pipa sacando el bisturí para “destrozar” mi propio texto. Te guste más o menos, si vas sin mapa lo más fácil es que este proceso sea el esencial para crear una historia bien armada. No conviene precipitarse ni impacientarse.

Reposo. Esto reconozco que soy la primera en saltármelo, pero hay incoherencias y fallos de trama que se detectan mejor cuando te has distanciado un poco del texto. También se identifican mejor las erratas.

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Hacha de corrector

Y hasta aquí llega esta entrada, pues tampoco conviene alargarla demasiado. Otro día ya hablaré de mi forma de afrontar el proceso de revisión o de cómo el insomnio y tejer me pueden ayudar a romper pequeños bloqueos. Espero que algunas de estas “confesiones” os hayan resultado de utilidad.